El presente estudio abordó la relación entre el uso nocturno de dispositivos móviles (UNDM) y la calidad del sueño (CS) en estudiantes de Psicología de la Universidad Latina de Panamá, sede David, durante el año 2025. Se empleó un enfoque metodológico mixto con una muestra final de 71 participantes. Los datos se recolectaron mediante el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (ICSP), un cuestionario complementario sobre los hábitos de uso nocturno de dispositivos móviles y entrevistas semiestructuradas. Los resultados cuantitativos revelaron una alta prevalencia de mala calidad del sueño (73.5%). Los hallazgos cualitativos explicaron este mecanismo a través del doble rol del dispositivo, tanto como disruptor del sueño y como también, una herramienta de regulación emocional. Además, se identificó una preocupante prevalencia de automedicación para dormir en un subgrupo de la muestra. Se concluye que el principal impacto del UNDM radica en su capacidad para crear una barrera en el inicio del sueño, una dinámica compleja influenciada por factores emocionales y conductuales.